Ver Spots y eventos Kayak en un mapa más grande
miércoles, 3 de junio de 2009
PANTÍN 30 DE MAYO
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lunes, 22 de septiembre de 2008
BARRAÑÁM, ÑAM, ÑAM
Empezamos a probar en la ola de la derecha del cerrojo que, salvo en contadas ocasiones, enseguida se cerraba en una barra que no hacía daño pero daba un buen centrifugado. Si salías bien podías aprovechar algún bote para un blunt o meter alguna punta o hacer giros, pero todo en medio de un espumón que lo cubría todo.
Más tarde empezó a levantarse el lado de la zona de rocas de la izquierda de la playa, pero una corriente fuertísima de salida cortaba la ola y te sacaba de la zona de entrada en cuanto te despistabas un poco. Así que volvimos a la zona del cerrojo. Ahí tuvimos la ocasión de coger un par de olas interesantes. En mi caso hice una pared espectacular a una velocidad altísima para la G-force con una maniobra de salida tan buena que aún no me lo creo.
Después de una buena serie en la que los dos "pillamos" se formó una barra impresionante que nos tuvo unos minutos dando tumbos sin ser capaces de remontar. Lo bueno es que duró solo un rato y pronto pudimos volver a la zona de rompiente. Pudimos disfrutar un rato de una barra espectacular sentados en primera fila. Me encanta ver estas olas a una distancia tan corta; si te fijas puedes ver los colmillos de la ola. Ñam, ñam, ven que te como…!

Cuando ya nos disponíamos a salir se puso bien la zona de las rocas, así que nos dirigimos otra vez hasta allí, pues cuando se forma bien la ola es el mejor sitio para cogerlas.
Para nuestra desgracia la ola tenía poco recorrido y enseguida se llenó de chavalitos con sus tablas de body y tuvimos que salir antes de que sucediese alguna desgracia con alguno de ellos. Yo pasé por encima de dos cuando me los encontré de improviso mientras surfeaba; estaban en pleno recorrido de la ola.
Aprovechamos el momento de endulzar para charlar un rato y relajarnos antes de volver a la realidad.
lunes, 8 de septiembre de 2008
SESIÓN FAMILIAR
Xosé Manuel y Juan Carlos llevaban desde el miércoles surfeando todos los días y Javier llevaba una semana recorriéndose la costa portuguesa y gallega. Después de una charla en la que me pusieron los dientes largos con sus aventuras y oir las maravillas de la watertech lúcifer de boca de Javier decidimos entrar al agua a pesar de que estaba muy revuelto y una barra potente y espectacular nos avisaba que no nos daría tregua. Miguel decidió que con la tabla no sería una buena idea entrar y se fue a Bastiagueiro. Imaginaos como estaba la cosa que, en cuanto sacamos el material de los coches, se acercaron los de protección civil para preguntarnos si sabíamos donde nos íbamos a meter; Javier se encargó de tranquilizar a las fuerzas del orden playero asegurándoles que estaban delante de unos auténticos “pros”.
Solventado este pequeño problema familiar entramos al agua con la seguridad que la sesión sería un pequeño entrenamiento para perfeccionar el remonte y tener la suerte de pillar alguna buena espuma con la fuerza suficiente para intentar algún bote.
Pues así fue la cosa, yo no pasé de dos blunts y muchos remontes de ola. Eso sí, las sensaciones que tuve fueron buenísimas por que las carreritas que me echo con Tana (mi perra) están haciendo su efecto y, a pesar de estar una hora pegándome con las olas, salí tan fresco como para entrar al agua otra vez.
El que más partido sacó a las olas fue Xosé Manuel, que consiguió un par de buenas entradas con algún blunt y helix muy espectaculares.
Lo mejor de la tarde sin duda fue la conversación que tuve con mi hijo al acabar la sesión. Más o menos fue así.
Hugo: Papá, fue impresionante.
Yo: ¿Qué es lo que fue impresionante?
Hugo: Lo que hiciste al remar con las olas.
Yo: Así que te impresionó ver los kayaks surfeando en las olas.
Hugo: No, me impresionó lo que tú hiciste al remar en las olas.
Supongo que seguiré babeando hasta fin de año.
lunes, 1 de septiembre de 2008
QUE MALO ES EL VERANO…
Otro tema a destacar de estas vacaciones es la posibilidad que surgió de organizar unas sesiones de kayak surf aprovechando las actividades organizadas por un club de remo de Ferrol, pero el mes de agosto fue complicado por temas de trabajo y decidimos dejarlo para otra ocasión pues no tendríamos el tiempo necesario para organizarlo. Nos fastidió mucho tener que decir que no, pero si seguimos adelante estamos seguros de que las cosas no serían como a nosotros nos gusta, así que decidimos que lo mejor era no meternos en un berenjenal y quedar mal con todos.
Para el final de este post he dejado, quizás, lo más interesante. Me he comprado el GPS Garmin Forerunner 305 para controlar las sesiones de kayak, cometas y las carreritas que me echo cuando saco a pasear a mi perra Tana.
Con este juguetito puedo controlar la distancia recorrida, la velocidad, el ritmo, las pulsaciones y descargar toda la información en el ordenador y visualizar el recorrido en un mapa. Además hay una web en la que puedes descargar los datos y visualizarlos en tablas y gráficos y también te facilita las condiciones meteorológicas de la sesión de entrenamiento. Esta web se llama Motion Based.
lunes, 7 de julio de 2008
TOUR CORUÑÉS
A las tres y media salí en dirección a las playas y poco antes de llegar a la altura de Baldaio me llamó José Manuel para decirme que me esperaban allí mismo.
A las cuatro y media me reuní con ellos; tras los saludos pertinentes y un poquito de charla nos cambiamos, cargamos los kayaks y nos dirigimos a la playa. Hacía tiempo que no me metía con tanto mar, pero como me gustan las olas grandes no me lo pensé dos veces.
Los olas estaban bien, eran nobles y te permitían surfear un rato antes de comenzar a dar botes, pero no había un pico localizado, tan pronto rompían en un sitio como en otro, teníamos que estar muy atentos y buscando la ola continuamente.
Lo cierto es que no pude hacer gran cosa a pesar de que di unos buenos botes con el kayak, pero como hacía tanto tiempo que no me metía con tanto mar y tan revuelto tuve que ser prudente para no llevar ningún susto, aunque intenté algún que otro blunt, pero sólo se quedó en intento.
Los kayaks que estuvieron en el agua fueron el ZG 54 de José Manuel, el Recoil de Juan Carlos y mi G-Force.
CONVIVIENDO EN CAIÓN
El viernes quedé con Juan Carlos en Caión. Nunca me había echado en este spot así que tenía mucha curiosidad; lo malo fue que, según la gente que estaba por allí, era el único lugar de la zona que estaba funcionando, así que tocó convivir con un montón de surferos.

La playa está muy bien y la ola es noble y definida, así que, “con el permiso de los compis de playa”, tuve la oportunidad de coger unas cuantas olitas muy buenas que me permitieron surfear, hacer algún blunt y practicar a meter puntas de cartwheel. Pero la diversión no duró mucho, en cuanto subió la marea el spot dejó de funcionar y nos tuvimos que volver a casa. El balance de la tarde fue positivo, varias olas y sólo tuve un leve incidente con un surfero que no vi cuando estaba en plena ola y casi le paso por encima, pero con una charla amigable todo quedó solucionado pues el surfero se dio cuenta que era imposible que lo hubiese visto.
Como el sábado no pude quedar con nadie y en Baldaio, Caión, Barrañán y Valcobo el mar estaba algo pasado y, por lo tanto, nadie se había echado; me tocó ir a la “sopa”. Así es como llamó a Bastiagueiro por que siempre está a tope de surfistas. Teniendo en cuenta que en el resto de las playas no había nadie era de suponer que la “sopa” de hoy sería espesa y así fue. Al llegar tuve la sensación de que había poca ola y estuve a punto de marchar, pero como pocas veces tenía la oportunidad de echarme tantas tardes seguidas decidí meterme igual aunque fuese sólo para remar un poco y prácticar algo en plano.
Para mi sorpresa las olas rompían bien, te permitían surfear un ratito y tenían fuerza suficiente para botar y hacer alguna cosita. Mi preocupación era donde meterme, pues con tanta aglomeración era difícil encontrar un buen sitio. Pero nada más entrar encontré un pico en la izquierda que estaba casi vacío, me situé en él y empecé a coger las primeras olas para entrar en calor. Como el periodo entre series era bastante largo tenía tiempo para practicar el cartwheel y el movimiento base para el donkey flip.
donkey flip (sale al final del video)
Al rato varios surferos se dieron cuenta de que estaba en el pico bueno y se acercaron, así que me tocó hacer un poco de slalom entre ellos. Como la cosa se complicaba decidí darme un paseo por la playa e ir cogiendo las olas en los diferentes picos. Entre slalom y slalom tuve la oportunidad de hacer alguna buena ola, destacando una en la que hice una surfeada bastante larga para seguir con un pedazo blunt aéreo, unos giros y una punta de cartwheel. En total estuve dos horas y cuarto en el agua, conseguí hacer un buen recital de blunts, varias puntas de cartwheel, unos cuantos 360 y en las remontadas hacer dos puntas de cartwheel y el paso de ola cayendo en boya; eso sí, lo de mantener la boya lo dejaré para mi próxima vida.
También tuve un par de marrones, una ola que cogí tarde me revolcó durante un buen rato y cuando conseguí esquimotar se me echó encima otra que me lanzó por el aire en un loop casi completo con otro revolcón incluido. El otro susto lo tuve casi al acabar, cuando estaba surfeando una ola se me echó encima con bastante fuerza y me golpeó la pala contra la cabeza con mucha fuerza, menos mal que llevaba casco y la cosa se quedó en nada. Lo de llevar casco ya me ha salvado de varios golpes, desde mi punto de vista es un elemento imprescindible para la práctica de este deporte.
Lo más curioso es que en toda la tarde no tuve ningún incidente con los surferos si exceptuamos que me interrumpieron varias olas, cosa inevitable en la “sopa”.
DE PASEO POR LA SOPA
El domingo la gente se echó en Villarrube, así que consulté las webcams de raz.es para ver como estaban las playas. El panorama era muy parecido al del día anterior, así que esta vez me fui directo a Bastiagueiro.
Pero no fue una decisión acertada, las olas casi no tenían fuerza así que poco se pudo hacer. En una hora y media que estuve sólo puedo destacar un par de olas que surfeé durante un buen rato pero como no tenían fuerza no me dieron opción a botar así que sólo pude probar alguna punta de cartwheel y 360s. A diferencia de ayer tuve un incidente con un surfero nada más empezar. Yo tenía la preferencia y se me metió por el medio fastidiándome la ola y aún por encima se me puso a gritar. Le dije que yo venía desde muy atrás en la ola y que tenía la preferencia. La cosa se quedó ahí y no volví a tener más problemas que el típico slalom de surferos. Como siga así acabaré compitiendo en las olimpiadas de slalom.
Playa de Bastiagueiro
Por la mañana llamé a Javier para intentar quedar con él. Lo cierto es que no me costó nada convencerlo, así que quedamos en Caión.
Cuando iba hacia la playa me llamó para avisarme de que el mar estaba intratable y que la mejor opción sería Bastiagueiro; tuve que darle la razón aunque para mis adentros pensaba que iba acabar con un empacho de “sopa”.
Llegamos a la playa casi al mismo tiempo y decidimos intercambiar kayaks para meternos, pues tengo ganas de ir cogiéndole el punto a los Mega. Las sensaciones fueron bastante mejores que en la ocasión anterior en Ponzos. Enseguida me hice con el kayak aunque con alguna dificultad y conseguí coger tres olas; este barco es una bala, la velocidad que coge es increíble y entra en la ola él solo, disfruté un buen rato. Pero enseguida me empezaron a doler los pies por que los calces me iban muy justos. Así que cada uno recuperó su kayak y continuamos con la sesión.
No sé por donde empezar; hubo de todo, surfeadas increíbles de Javier rematando algunas con unos giros aéreos muy espectaculares, lo que más me impresiona es ver como este kayak sigue surfeando en la espuma a gran velocidad.
Por mi parte volví a repetir lo del primer día en Bastiaqueiro, sólo que como estaba acompañado forcé un poco más a sabiendas de que si me pasaba algo Javier me echaría una mano. Conseguí dos blunts aéreos buenísimos aunque en el segundo no fui capaz de continuar, eso sí, el salto fue enorme y tuve a Javier como espectador en primera fila que me dio la enhorabuena. En cuanto a los cartwheels en ola y remontando o lo de pasar la ola cayendo en boya sólo me salió en un par de ocasiones pues el cansancio ya va haciendo mella en mi. Fue una tarde muy buena y divertida, me llama la atención como se disfruta de este deporte cuando se va en compañía, a pesar de que parezca que cada uno va a su aire.
Para finalizar quiero comentar un incidente que tuvo Javier con un surfista. Nada más entrar nos situamos en un pico en el que no había surferos y Javier ya pronosticó que no tardarían en acercarse. Así fue, al rato ya estaba el pico lleno de surferos y en una ola uno de ellos me ganó la preferencia y al intentar salirme de la ola, ésta se me echó encima y no lo conseguí, lo que tuvo como consecuencia una serie de maldiciones que salieron por boca del “agraviado”. Cuando remonté observé que estaba haciendo campaña entre los otros para ponerlos en nuestra contra pero no le di importancia. Cogí una ola y al remontar me encuentro con que Javier está discutiendo con él, quien “muy amablemente” nos explicaba “sin aspavientos” como estaba parcelada la playa y la zona que a nosotros nos tocaba. Evidentemente Javier intentó hacerlo entrar en razón y como no lo consiguió acabó pasando de él. Aunque no lo parezca la situación fue cómica ya que mientras uno intentaba echarnos a grito pelado y diciendo que íbamos en unos “kayucos de mierda” el otro intentaba decirle que no se preocupase que no le íbamos a hacer daño con los kayaks.
Está claro que fue un incidente aislado, además no fue apoyado por nadie de los que allí estaban y al rato nos dimos cuenta de que el susodicho se había marchado. Que se la va a hacer, en todas partes hay de todo y en este mundillo no puede faltar el mesías poseedor de la verdad absoluta que intenta poner “paz y orden en esta Sodoma y Gomorra”..
Que nadie piense que tenemos mala relación con los surferos, más bien al contrario, pues entendemos que sólo estamos para divertirnos y que, en ocasiones, todos le saltamos una ola a alguien. Aunque este surfero mesías creo que tiene el record de no saltar ninguna ola a nadie; desde aquí mi más profunda admiración y respeto por este gran deportista. Sólo le puedo pedir que entienda que nosotros no tenemos sus superpoderes y que, como miserables mortales, tiene que comprendernos y aceptarnos.
sábado, 14 de junio de 2008
PROBANDO, PROBANDO
El primero nos encontramos con que en Pantín sólo había un pico y estaba lleno de surferos, así que decidimos ir hasta la Fragata para ver lo que la playa podía dar de sí. Lo cierto es que me gustó mucho para lo que pretendemos hacer en la quedada, pero no era una buena opción para lo que estábamos buscando ese día, así que nos fuimos a Ponzos, playa en la que yo nunca había estado y que me gustó muchísimo, pues tiene unas olas bastante limpias y que abren dando la oportunidad de surfear o botar; un buen sitio tanto para “albañiles” como para “electricistas”. Después de una horita de sesión salimos del agua para intercambiar kayaks, que ya tenía ganas de probar los de kayak surf. Fue toda una experienca, la posición para remar es diferente que la que tienes en los kayak de rodeo, en el kayak surf las rodillas van más juntas y extendidas, por lo que se pierde en estabilidad. Así que al principio no hacía más que balancearme. Aún por encima tuve que ir sin calces para los pies, o sea sin apoyo, por lo que parecía que era la primera vez que remaba.
Después de un par de paseos con la Mega Merlín con sendos vuelcos, cogí media ola, volví a volcar y en esta ocasión me tocó nadar. Momento que aproveché para probar el Mega Neutrón.
Aquí la cosa mejoró un poco por que llevaba el centro de gravedad más bajo que en la anterior. Así que puede coger un par de olitas y sentir que la velocidad de estos kayaks es muy superior a la que se puede alcanzar con los otros. Será cuestión de ir probando hasta cogerle en truquillo, aunque me da la impresión de que en pleno invierno no hay olas de calidad para estos barcos; a mi entender necesitan una ola mediana y que vaya abriendo durante mucho rato, pues en la espuma no da tanto juego como los de rodeo.
El segundo fin de semana estuvimos en Pantín, otra vez petado de surferos (menos mal que durante el invierno no se atreven, por que ahora es muy difícil encontrar un sitio tranquilo) pero como había dos picos decidimos entrar. En esta ocasión Javier llevaba la Dagger Agent 6.2, pues tenían la intención de que Luz y Esther se atreviesen a remar. Es un kayak al que le tenía muchas ganas así que, como Esther y Luz no se decidieron, me metí rápidamente en él con la intención de sentir algo radical. Las sensaciones no fueron las que esperaba por que la poca fuerza de las olas no permitía aprovechar las cualidades de este barco, que necesita una ola potente para botar y sacarle figuras. Pero como el mar no parecía querer jugar tuve que cambiarme a mi querida G-Force con la que pude surfear un rato hasta que me cansé y me fui al pico grande con los surferos. Ahí sí que me divertí haciendo varias olas con fuerza en las que pude surfear y botar haciendo algún blunt y un par de intentos de cartwheel.
Al acabar nos fuimos a comer para hablar sobre Quedayak y repartirnos las tareas de los últimos detalles de la organización.

miércoles, 4 de junio de 2008
UN PASEO POR CORTEGADA
Pero como siempre que nos juntamos Manuel y yo las cosas no salen como estaban previstas.
El día de la salida llovía un poco, eso debió asustar a los aventureros por que en el club náutico de Vilagarcía sólo aparecieron 5. Tras varias llamadas Manuel decidió que saldríamos igualmente ya que sería una faena para los cinco valientes el hacerlos volver a casa. Así que tras las presentaciones correspondientes nos cambiamos y cogimos el material necesario. Los chavales se llaman Martín, Humberto, Dani, Einar y Adolfo. (aunque no estoy del todo seguro de los nombres, corrígeme si me equivoco, Manu)
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El grupo dando buena cuenta de los bocadillos
Los kayaks que utilizaríamos serían tres autovaciables y uno de travesía.
Las Máquinas
Una vez en la isla nos recibió Paula, una educadora medioambiental del parque natural Illas Atlánticas, al que pertenece la isla. Después de explicarnos la especulación inmobiliaria sufrida por la isla y promovida por la casa real nos quedamos a comer en la playa para reponer fuerzas, ya que nos esperaba una buena ruta de senderismo.
Los bocatas estaban buenísimos y alguno se comió hasta cuatro, y eso que algunos llevaban la tortilla de mamá (cuanto te echo de menos, mami, con lo que me gustan tus tortillas).
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La ruta que hicimos es muy fácil, ya que el pico más alto de la isla es de 19 metros, por lo que la caminata se hace totalmente en llano, como curiosidad decir que atravesamos el bosque de laurel más grande de Europa y comprobamos como en una isla tan pequeña podían convivir tantas variedades de vegetación ya que pasamos por bosques de pinos, eucaliptos, salgueiros y laurel.
Al acabar la ruta estuvimos un rato en la playa, mientras yo probé el esquimotaje con el kayak de travesía, el grupo siguió comiendo bocatas; cuando acabaron todos quisieron probar el kayak y nos echamos unas buenas risas con sus equilibrios y el vuelco de Einar.
Llegó la hora de volver y antes de partir decidimos jugar un partidillo de rugby para entrar en calor. Lo cierto es que dio resultado y al poco rato ya estábamos todos sudando.
El trayecto de vuelta fue más rápido por que los chicos remaron mejor y dieron menos vueltas para remar. Otra vez tuvimos que pasar por el medio de los barquitos con alguna maniobra evasiva incluida, pues un optimist casi embiste a un kayak.
En el pantalán de Villagarcía paramos un rato a jugar con los kayak, lanzándonos desde arriba al mar, colocándonos de pie encima del kayak y otros juegos que nos tuvieron entretenidos hasta que el frío hizo mella en el grupo y decidimos ir a darnos una merecida ducha de agua caliente.
Fue un día distinto y divertido, no me importaría repetir en otra ocasión.
Un abrazo desde aquí a los cinco aventureros y al gran jefe Manu.